viernes, 14 de noviembre de 2008

Reencuentros



Después de años sin vernos, me preguntas qué tal estoy, me tomo unos segundos mientras me pienso la respuesta, pero es entonces cuando reacciono rápido, por poco se me olvida que eres de los que saben escuchar los silencios de quién ya no sabe cómo expresarse con palabras..
Y apresuradamente mis labios pronuncian un bien muy enérgico pero poco convincente, al menos para ti que a pesar del tiempo y la distancia sigues siendo de las personas que más me conocen...

Entonces me mantienes la mirada durante unos segundos, esa mirada que tanto tiempo he echado de menos, esa mirada mutua y única entre los dos, en unos segundos fuiste capaz de transmitirme tanto.. Y cuando mis ojos empiezan a estar vidriosos, conteniendo las lágrimas que presionan para bañar mis mejillas, entonces me abrazas tan firmemente que siento calma y paz en mi interior, es como si el mundo se hubiera parado y solo existiéramos tú y yo bajo la luna de esta ciudad que tantas veces nos ha visto llorar...

Entonces rompes el silencio para susurrarme al oído aquello que hacía tanto que no escuchaba... Y yo solo puedo decirte gracias, gracias por haber venido a cenar aquí hoy, gracias por haberme visto y haber parado a saludarme, y gracias por recordarme que con una simple mirada puedo dibujar una sonrisa...

2 comentarios:

Meri dijo...

Con esas personas que son, y siempre seran especiales..no hace falta comunicarse con palabras porque con una simple mirada se dice todo lo que el corazón grita en silencio.

Y que estupendo es que existan esas personas, y que por mucho que pase el tiempo las sientas siempre cercanas.

Un saludo!! Bienvenida a la blogsfera :D

Tea Girl dijo...

Una amistad muy especial. Ojalá te dure muchos, muchísimos años.

Es algo muy valioso.


Un beso dulce