Sigo sin saber si realmente quiero saber la verdad o seguir “feliz” en mi ignorancia, aunque claro, esto de feliz es relativo porque en ocasiones la duda se convierte en un auténtico martirio...
Pero en cambio hay veces en que la duda te rescata de la tristeza, permitiéndote pensar por un momento que las cosas son como te gustaría que fueran...
Asi que de momento, seguiré intentando encauzar mi ignorancia de manera que vea el vaso medio lleno, pensando que quizá todo sea como me gustaría, pero sin despegar los pies del suelo; ya que es fácil dejarse llevar y volar por lo más alto y después la caída podría ser catastrófica.

2 comentarios:
Nadie puede engañarse a si mismo, tú sabes esa verdad de la que pareces huír. A veces conlleva mucha valentía seguir aún sabiéndola, otras aún mayor es el valor de saber afrontar la realidad. La vida son encrucijadas, son pasos, decisiones, cruces de camino, y no siempre podrás pasar de puntillas por senderos alternativos que te impidan abrir los ojos a la certeza.
Besos de verdad,
M.
Una moneda tiene dos caras... Es difícil elegir en estos casos.
De cualquier manera, deseo que tu decisión sea acertada.
Un beso dulce
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